sábado, 12 de mayo de 2012

Sólo caminaba, al igual que cualquier otro día "normal" en mi vida, pero las personas parecian repelerse de mi alrededor, se alejaban y me miraban extraño, con admiración y temor... ¿respeto?, no, no era nada parecido, era más cercano al miedo que a eso; me detuve.
-Disculpe -Le hablé a una chica que se encontraba ahi platicando con un grupo pequeño de gente.
-¿Qué suce...
Sólo guardó dilencio, me miró con los mismos ojos de miedo que los demás y salió huyendo con un gritito. Volteé a mirarme en el crital del edificio de a lado, y lo primero que llamaba la atención eran mis ojos, brillantes, llamativos, intimidantes. Rojos...

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