-Alex... -Le dije bajando la mirada-
-¿Si, Yami?
-¿Recuerdas cuando estabamos en la preparatoria, las veces que me iba a tu casa después de clases y que me quedaba hasta incluso sobrepasar mi limite de tiempo? -Sonrió dulcemente.
-Si, me acuerdo
-¿Recuerdas que a veces veiamos animes, o sólo tomaba tu almohada y dormia?
-Si Yami, lo recuerdo muy bien -Seguia sonriendo, pero ahora parecia más nostalgico -¿Qué pasa con eso?
-Nada -Contesté de forma automatica. También estaba nostalgica, verlo me traia tantos recuerdos, buenos recuerdos, sentía como se me iban humedeciendo los ojos.
-¿Estás bien?
-Estoy bien -Le aseguré sin motivo llevandome las manos a los ojos para intentar detener esas lagrimas de las que no comprendía el por qué. Él no esperó ni un segundo, me abrazó. Más nostalgia. No pude negarme, hacia tanto que no recibia un abrazo tan sincero y cariñoso, tan sanador.
-Cuentame qué pasa, por favor, no me gusta verte así.
-Lo siento, no queria arruinar el día -Hablé mientras me separaba de él.
-¿Y quién dijo que lo has arruinado? Yamile, mirame. Si regresé fue porque te extrañaba y queria estar contigo, de verdad. Todo este tiempo... yo jamás pude olvidarte, conoci varias chicas, hice muchos nuevos amigos, pero nadie me distrajo nunca de tus recuerdos, siempre pensaba en ti, sin importar lo que hiciera...
-Yo... -Me quedé callada por un momento -No sé que decirte...
-Si sabes Yamile, dime lo que ha pasado, dime lo que te ha pasado, lo que has sentido, cuentame -Me miraba tan sincero, parecia que sólo esperaba que confiara en él... igual que antes.
-Cuando pasaba el tiempo en tu casa Alex... sabes que sólo quería huir de la mia, que me sentia agusto contigo, estaba en parte, perdida, pero después de pasar un rato ahi, me sentía bien, después de ir casi a diario, me sentia mejor... ¿Sabes? aprendí a darme animos, aprendí a sonreir, a decir que no a los demás y sí a mi misma, aprendí a darme ciertos gustos y sentirme libre, aunque con cierta medida, me sentí recatada y rebelde a la vez. -Sonrió.
-Lo recuerdo bien -Me dijo -Me fascinaba que te quedaras en casa, que fuera el lugar al que huias, o que me llamaras a para ir a otra parte juntos, me encantaba verte feliz, de hecho, aun me encanta Yami, al igual que antes, haria lo que fuera para que sonrieras siempre.
-...¿Te gustaba la clase de persona que era?
-¿Que eras? No Yami, me encanta la clase de persona que eres
-No Alex... no es así
-Claro que si
-Que no, ya no soy así
-¿Ah no? Pero si yo veo que sigues siendo igual -Me sonrió para inspirarme confianza
-Me he convertido en una mala persona Alex
-No Yam..
-Si Alex... yo... creo que debo contarte algunas cosas...
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