martes, 28 de febrero de 2012

Cansada de sentirme perseguida y de soportar sus palabras como proyectiles contra mi nuca, giré.
-¡Dejame!
-No puedo dejarte.
-Claro que puedes, da la media vuelta y ¡largate!
-Estoy contigo- Levanto la mano para extenderla hacia mi.
-¡No! ¡No estás conmigo!- Le grite -Todo lo contrario, estás dejandome.
-Sigo aqui.
Le miré a traves de la lluvia, fuerte, inparable, sonora.
-Sólo fisicamente- Susurré y me abracé a mi misma, por frio, por soledad. Él dio unos pasos al frente, los mismos que yo di hacia atras.
-Por favor, dejame acercarme.
-Hacer eso sería dejarte construir de nuevo dentro de mi... y no, gracias, prefiero que ya todo termine.
-¿Cómo puedes decir eso? Después de todo, desp... Olvidalo
-No, ¿Sabes? desgraciadamente no puedo olvidarlo, para eso es que sirve fingir- Me miró con ojos suplicantes e intento alzar la mano de nuevo -Además, yo soy la que deberia preguntar, ¿Cómo puedes tú hacer esto?- Endurecí la mirada, di media vuelta y comence a caminar de nuevo..."

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