¡¿Por qué?! ¿Por qué ahora vienes a hablarme como si tubieras algun derecho sobre mi, como si fueras en mi vida quien eras antes, como si fuese a hacerte caso o prestar un poco de atención, o por lo menos ceder un milimetro ante tus palabras? ¿Por qué? ¿Qué acaso ya se te olvidó todo? ¿Qué acaso ya se te olvidó que perdí varios vuelos por ti? Que me quede aquí para ayudarte cuando tuvieras que levantarte, ¿y para qué negarlo?, para que también pudieras ayudarme cuando necesitara de tu ayuda. ¿Se te olvidó que fui para ti lo que todos esperan en una persona? ...Se te olvidó que eramos amigos y que por causas que desconozco eso se fue rompiendo... Te olvidaste de mi. Y ahora vienes a decirme que no es así, que fue un error, ¡Por Dios que sé que es un error! ¡Pero un error tuyo! ¿Yo contribuí a eso? .No, claro que no.
Te conté tu historia, y junto con ella te conté la mía, fragmentos claro, pero importantes y significativos, ¿y ahora qué haces? Tomaste el papel, lo arrugaste y tiraste a la basura.
Ahora vienes y pretendes levantar lo que has tirado, para que crea de nuevo que quieres ayudarme. No, ya nada es igual, tu no quieres ayudarme y yo no quiero que me ayudes. Vamos, deja mi corazón ahí, si, déjalo ahí donde lo abandonaste, ahí donde alguien más lo recogió y cuidó de él, déjalo ahí donde ahora vienes a encontrarlo, más repuesto pero igualmente en mal estado, levantarlo con tus manos sucias sólo lo dañará más; tus manos que has manchado con sangre de otros, tus manos que quizá quieras limpiar en mi. ¿Por qué? No comprendo. Fuiste de verdad muy bueno para mi, o eso creí, fue sólo un sueño, una ilusión, ficción, fue un espejismo de mi mente y vaya, de mis ánimos, trataste de construir un muro para que nada me lastimara y fuiste tu mismo quien lo demolió. ¡Lárgate de aquí! no quiero verte más, no quiero hablar contigo, no quiero escucharte ni que me escuches, eso ya lo intenté y sólo me evadiste.
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario